Emergencias humanitarias

La ONU alerta sobre el mapa del hambre

De Zimbabue a Haití, las 15 emergencias alimentarias que precisan más atención

La ONU alerta sobre el mapa del hambre
Víctimas del ciclón Idai recibiendo ayuda alimentaria el año pasado en Chipinge (Zimbabue) (PHILIMON BULAWAYO / REUTERS)

El voraz impacto de la sequía, combinado con persistentes conflictos bélicos, llevará durante el 2020 a situaciones límite a las poblaciones de una quincena de zonas del mundo, la mayoría de África, pero también de la península arábica, de Afganistán, Irak, Haití y Bolivia, según ha alertado el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas.

El PMA ha elaborado una lista sobre “los puntos críticos del hambre” que requerirán una respuesta de la comunidad internacional para evitar muertes. Globalmente estima que serán necesarios más de 10.000 millones de dólares para financiar las operaciones en un total de 80 países.

La ONU alerta sobre el mapa del hambre
La ONU alerta sobre el mapa del hambre (LVE)

El informe elaborado por el PMA ha identificado los citados 15 puntos condenados a sufrir graves crisis alimentarias, si no se actúa con diligencia, que se suman a países golpeados ya hace tiempo por el hambre a causa de guerras enquistadas, especialmente Yemen.

La máxima preocupación se centra en el continente africano, donde Zimbabue sufre la peor crisis de las últimas décadas con temperaturas que han rozado los 40 grados. “La inseguridad alimentaria golpea a la mitad de la población, 7,7 millones de personas, los niveles más elevados de los últimos diez años”, apunta el PMA recordando que la cosecha de cereales ha caído más del 50%. El reto en este país es poder prestar ayuda a los 4,1 millones de ciudadanos que se enfrenan a una situación más alarmante.

Una niña de un campo de desplazados de Yemen recoge plástico a las afueras de la capital, Sanaa.
Una niña de un campo de desplazados de Yemen recoge plástico a las afueras de la capital, Sanaa. (YAHYA ARHAB / EFE)

Ni en Zimbabue, ni en la República Democrática del Congo (RDC), ni en Haití la solución pasa únicamente por repartir alimentos, si no sobre todo por acompañar a los gobiernos y a las poblaciones a robustecer su respuesta ante los bruscos vaivenes del clima .

En Sudán del Sur

La mitad de la población necesitará ayuda alimentaria para sobrevivir

En Zimbabue, un primer paso ha sido la construcción de pequeñas presas. El panorama es bastante más sombrío en Sudán del Sur, el país más joven del mundo que a finales del 2018, tras cinco años de guerra civil, 383.000 muertos y 3,8 millones de desplazados, selló un acuerdo de paz. Los conflictos locales, una economía devastada, la falta de infraestructuras y los continuos golpes del clima hacen temer que el hambre aumentará. Las inundaciones del 2019 afectaron a un millón de personas, mataron a numerosas cabezas de ganado y destruyeron 73.000 toneladas métricas de cereales. El PMA prevé que 7,5 millones de personas, la mitad de la población, necesitará ayuda para sobrevivir.

El último informe de FEWS NET, la Red de Sistemas de Alerta Temprana para la Hambruna, un sistema creado por la Agencia para el Desarrollo de EE.UU. (USAID) en 1985, indica que las comunidades de desplazados sursudaneses que han perdido sus cosechas y no tiene rebaño ni otros ingresos podrían sufrir hambruna. Cabe recordar que FEWS se basa en una escala que va del 1 (mínimo) al 5 (hambruna) para definir el grado de inseguridad alimentaria. Este país tiene zonas en nivel 3 (crisis) y 4 (emergencia), a un paso de la catástrofe.

Red de Alerta de Hambruna

Máxima preocupación en Sudán del Sur, Yemen y Nigeria

Sudán del Sur, junto con Yemen y Nigeria, son los tres países que se enfrentan a mayores dificultades para poder acceder a alimentos, según el último análisis de FEWS NET. En Yemen, continúa el riesgo de hambruna si los ataques interrumpen las operaciones portuarias y limitan las importaciones, o si se restringe el suministro a zonas aisladas por la violencia.

Las inundaciones no han dado tregua a poblaciones congolesas; en la foto una calle de Kinsasa, la capital de la RDC, este mes de enero
Las inundaciones no han dado tregua a poblaciones congolesas; en la foto una calle de Kinsasa, la capital de la RDC, este mes de enero (KENNY KATOMBE / REUTERS)

Otro de los focos que centra la atención del sector humanitario es la RDC, donde la inseguridad alimentaria severa golpea a 16 millones de personas y más del 43% de los niños de entre seis meses y cinco años padecen desnutrición crónica . Detrás de estas alarmantes cifras están las inundaciones y los desprendimientos de tierra, que han afectado a más de 600.000 congoleños desde el mes de octubre, y las batallas en el este del país. La pasada semana trascendió que la violencia interétnica se ha cobrado en los dos últimos años más de 700 víctimas mortales, la mayoría pertenecientes al pueblo Hema, en la provincia de Ituri. A todo ello hay que sumar las 2.000 muertes causadas por un brote de ébola.

Una persona sufre inseguridad alimentaria cuando carece de acceso regular a suficiente comida para un desarrollo normal y para llevar una vida saludable. El país con cifras más elevadas es Yemen: 20,1 millones de yemeníes la padecen, según el PMA. En el nivel más severo, se encuentran los ciudadanos que han pasado un día sin comer varias veces al año.

En Haití, diez años después del terremoto

Más de uno de cada tres haitianos precisa asistencia para sobrevivir

Cuando se cumplen diez años del terremoto que acabó con 316.000 vidas, Haití sigue en una situación crítica. Más de uno de cada tres haitianos (3,7 millones) precisa asistencia para sobrevivir. “La inseguridad ha impedido llegar a las comunidades vulnerables”, justifica el PMA. Estas historias de hambre, en la era de la inteligencia artificial y del Internet de las cosas, se repiten en el Sahel, Afganistán, el sur de África, Bolivia, Etiopía...

Las condiciones de vida en Canaan (Haití) apenas han mejorado diez años después del terremoto que asoló el país caribeño.En la foto, un padre, trabajador de la construcción, con su hijo
Las condiciones de vida en Canaan (Haití) apenas han mejorado diez años después del terremoto que asoló el país caribeño.En la foto, un padre, trabajador de la construcción, con su hijo (DIEU NALIO CHERY / AP)