Estrenos de cine

Terror “emotivo” en el Madrid de la Transición

‘Malasaña 32’ propone un drama familiar con sustos paranormales en una cartelera a la que llegan ‘Jojo Rabbit’ y ‘Bad boys for life’

Terror “emotivo” en el Madrid de la Transición
El pequeño Rafael y su familia vivirán auténticas pesadillas en el Tercero B de la calle Malasaña 32 (LVD)

Los Olmedo son una familia que abandona el pueblo en 1976 para instalarse en Madrid en busca de una vida mejor. Han vendido todas sus propiedades para abrirse camino, con el peso de una hipoteca de por medio, en la capital española, concretamente en el barrio de Malasaña. “Ya verás qué felices vamos a ser aquí” dice Manolo a Candela la primera vez que ponen el pie en el piso tercero B de la calle Manuela Malasaña número 32, una vieja casa que lleva cuatro años cerrada desde la muerte de su antiguo propietario y en la que habitarán con sus tres hijos y el abuelo. Él ha buscado trabajo en la fábrica de camiones Pegaso y ella como dependienta en Galerías Preciados.

Pero está claro que el deseo de buenos augurios no casa con los intereses ocultos que guardan las paredes del nuevo hogar y ya desde el primer día comienzan a pasar cosas raras: puertas que se abren y se cierran solas, sonidos y presencias extrañas, mecedoras vacías que se mueven ... Albert Pintó, codirector junto a Caye Casas de la comedia Matar a Dios, se lanza en solitario al género de terror con una pieza escrita por Ramón Campos, Gema R. Neira, Salvador S. Molina y David Orea que bebe de algunas historias truculentas reales acaecidas durante la crónica negra española de la época.

Fotograma del film del català Albert Pintó, 'Malasaña 32'. Dimecres 15 de gener de 2020 (HORITZONTAL)
Fotograma del film del català Albert Pintó, 'Malasaña 32'. Dimecres 15 de gener de 2020 (HORITZONTAL) (Atresmedia / ACN)

Malasaña 32 llega a la gran pantalla este viernes después de que el director ofreciera un pequeño avance del filme en el pasado festival de Sitges, creando una gran expectación entre los aficionados. Pintó define su película como “terror emotivo, en el sentido de que no es solamente una película de sustos, sino que la trama de la familia es el hilo conductor del filme y a través del drama que viven se va introduciendo el miedo”. El hecho de que haya ambientado su propuesta en el año 1976 no es baladí. “Está ubicada durante la Transición porque simboliza una España que vive un poco una liberación, un momento de esperanza y la familia cree que puede ir a la ciudad a esperar ese cambio para ser felices. Apuestan todo lo que tienen en ese piso y, de repente, ven que no estan solos. Además de sus problemas familiares, tienen que luchar con lo que les acecha”, comenta en una entrevista a valverdedelcamino.

Transición

El filme simboliza una España que vive un poco una liberación, un momento de esperanza y la familia cree que puede ir a la ciudad a esperar ese cambio para ser felices”

Ese elemento perturbador aparece en pleno verano caluroso y a la luz del día, sin esperar a la oscuridad nocturna para hacer acto de presencia como suele ser habitual en los filmes de género. “Quería que el terror viniera desde lo cotidiano, del patio interior, las canicas, las peonzas, las máquinas de coser…En un lugar como tu casa donde deberías estar seguro y feliz, de repente te invade el miedo y quieres salir, pero no puedes. Es un tipo de terror muy realista, muy español. Esa era la propuesta del filme”. Y añade: “La idea era situarlo en un lugar muy concreto, aunque de hecho el número 32 no existe. Queríamos jugar con la calle y con la dualidad de la palabra Malasaña”.

Pintó, aficionado desde siempre al género, opina que su largometraje “es muy distinto a los filmes sobrenaturales que he visto”. Y afirma que en su obra no hay una referencia clara, aunque “de alguna manera el refrito de todo lo que te gusta pasa por tu digestivo y el resultado es... una película de Albert Pintó”. Entre sus preferencias, admira el trabajo de cineastas como Polanski, Kubrick y también James Wan. “Me gusta el terror asiático y creo que es un genio”, apostilla.

En cuanto al reparto, tenía claro que debía estar protagonizado por “actores buenos que no fueran famosos”. El casting está pivotado alrededor de Begoña Vargas, que hace de Amparo, la hija. Su personaje es el de una joven de 17 años que sueña con ser azafata de Iberia y le embarga la nostalgia al dejar en el pueblo a su novio. Luego está Ivan Renedo, un niño de 6 años que encarna a Rafa, objeto de deseo de ese espíritu maligno. “Es la joya de la película porque es pura realidad”, admite con orgullo el realizador. Y como guiño para todos los fans del género, la actuación de Javier Botet en la piel del administrador de fincas. “Mi aparición en el filme es una jugada bonita”, comenta el actor español, que ha dado vida a la mayoría de monstruos del cine de Hollywood, y que en este breve papel -rodado en su barrio- ofrece un tono cómico sin máscaras, luciendo bigote y enfundado en traje y corbata.

Cuestionados sobre lo que más les aterrada, Pintó contesta entre risas “que no vaya la gente al cine”, mientras Botet sostiene que “los miedos más reales son mucho más poderosos. El hecho de que algo terrorífico sea tan cercano a lo cotidiano ayuda mucho a que percibas algo real. Después de tanto tiempo en esto, no me dan miedo los espíritus ni los monstruos, pero creo que el insinuar es precioso, dejar que la gente rellene con sus propios miedos el folio en blanco que les has preparado”.

Los miedos del director

Me aterra que la gente no vaya al cine”

Además de Malasaña 32, este viernes 17 de enero se cuelan en la cartelera otras propuestas muy atractivas. Repasamos todos los estrenos:

Jojo Rabbit

Avalada por seis nominaciones a los premios Oscar y por el premio del público en el pasado festival de Toronto, el actor, guionista y director neozelandés de origen judío Taika Waititi se basa en la novela de Christine Leunens para parodiar a Hitler y hacer de amigo imaginario de un niño alemán de diez años que pertenece a las Juventudes Hitlerianas y ve cómo todo su mundo da un vuelco enorme al descubrir que su madre Rosie (Scarlett Johansson) esconde en su ático a un niña judía (Thomasin McKenzie). Waititi, que también ejerce de realizador, sabe cómo utilizar las dosis de humor en su justa medida para echar la vista atrás y hablar de unos hechos dramáticos alternando una audacia provocadora con una visión que desarma en esta delirante sátira sobre el nazismo.

Bad boys for life

El tándem formado por Will Smith y Martin Lawrence regresa en esta tercera entrega de policías rebeldes con Bilall Fallah y Adil El Arbi al frente de la dirección en sustitución de Michael Bay. En esta ocasión, los agentes Mike Lowrey (Smith) y Marcus Burnett (Lawrence) vuelven a patrullar juntos en un último viaje, que será de todo menos tranquilo.

Los consejos de Alice

Desde Francia aterriza este drama político en el que el siempre eficaz Fabrice Luchini interpreta a un alcalde de Lyon en plena crisis existencial que contrata a una filósofa con la que desarrolla un intercambio dialéctico en el que sus respectivas personalidades cambian drásticamente su forma de ver y entender el mundo.

Jugando con fuego

Andy Fickman (Superpoli en Las Vegas) regresa al terreno de la comedia familiar con una propuesta hilarante que sigue las aventuras de un grupo de bomberos que acuden al rescate de tres hermanos durante un incendio forestal y se verán abocados a ejercer de niñeras al no hallar por ningún lado a los progenitores de las entrañables criaturas, tan salvajes como impredecibles.

Derechos del hombre

A medio camino entre lo revolucionario, lo utó́pico y lo necesario, el director Juan Rodrigáñez narra una comedia circense sobre la historia de una excé́ntrica compañía que levanta su carpa a las afueras de un pequeño pueblo de la meseta castellana para dar sus últimos retoques a su nuevo y gran show.